2 oct. 2008

Sin tu ritmo no es lo mismo

Puedo no ser una persona decidida,
un mal suicida, un personaje desbocado.
Un malhablado, un aquejado sin su silla,
una verdad invertida, unos lazos sin regalo.

Tampoco soy lo que se dice muy normal,
o un ejemplo ejemplar, soy el cero al otro lado.
Por eso a ti yo te pido la piedad,
y aunque tenga veneno que me cojas de la mano.

Me confieso partidario del vacío
que deja el frío que respira por la cama.
Lo reconozco: esta noche no he dormido,
me la he metido entre copas, birra y farra.

Y aunque la sepa no me sale la manera
de hacer que tu me quieras a mérito propio.
Yo sólo quiero que me veas con deseo,
que me beses sin recelo, que imagines que soy otro.

Hace ya un tiempo te dije unas palabras:
¿Cómo andas, nena? Respondiste: con las piernas.
Me dejaste sin apenas decir nada,
giraste en seco, y pase otra noche en vela.

Me bebí hasta las gotas derramadas,
paré en cada parada donde sirvieran refresco.
Se esfumó la pasta y la madrugada,
el subidón se fue a malas; necesitaba un entierro.

Y aunque sude ante paciencias y coherencias,
ante citas y caricias, carantoñas y ñoñismos.
Sólo te pido que me tengas en tus bragas,
que tu sexo me embriagaba,
que sin tu ritmo no es lo mismo.

30 jul. 2008

Aunque anuncien lluvias

Lanzando al aire el alambre
para que él forje nuestro destino,
andando por andamiaje deplorable,
que al aguantarnos pierde equilibrio.

Con la sensación de estar derrotado
sigo sobreviviendo a las batallas,
que se muestran como algo inesperado,
y que te siguen allá dónde vayas.

Y aunque anuncien lluvias duraderas,
más duro y mojado estará mi corazón,
que ni alma, ni títere, ni tan sólo fieras
podrán arrancarlo de su latir en vocación.

Anhelo despertar y sonrío al dormirme,
vivo los momentos del todo infinitos,
para si llega algún día en que deba irme,
saber caminar en pos de lo exquisito.

Quiero vivir al máximo cada momento,
a poder ser al lado de un gran afecto,
quiero padecer lo mínimo, y seguir contento
de tener lo que me sobra y poder retenerlo.

27 jun. 2008

Dime, dame

Dime si quieres reír
tras la tormenta que tran las voces,
dime si quieres sentir,
yo te hago mía sin los reproches.

Dime que harás tú allí
con tantas luces que a ti te cieguen,
dime a acaso si no es mejor
una sombra oscura que te desvele.

Dame por qué sonreír,
yo dejaré risas por huellas.
Dame algo por qué seguir,
dame la miel de tu alma bella.

Y amanecerá un día sin ti
y se me va a antojar eterno,
no seré bueno de servir,
si no te sirvo para ser tu siervo.

Entonces tras las campanas
que se apiaden de mi pobre cuerpo,
daré parte de muerte por ganas
de posar perenne entre la tierra y tu cielo.

14 may. 2008

No cualquiera te olvida

Agradas porque reírte sabes de cualquier cosa,
conoces a Indiferencia cuando llama Adversidad,
me gusta que cuando llores lo hagas sonriendo,
y que si llorar has de, nunca sea de verdad.

Alejas la pena tan sólo a pestañeos,
la empujas caduca con la fuerza del ciclón,
retienes perenne la alegría contenida,
y guardarías por todos un pellizco de amor.

No te quedas mirando la vida pasar,
pasas por la vida empujando y yo te sigo,
disimulas caminos que aún están por llegar;
en tus risueñas veredas queda todo imbuido.

Guardas en el mar azucarcillo, y se endulza,
si dijeras de reverdecer desiertos, serías capaz,
pues escondes y enseñas magia y ternura,
y bajo tu atenta mirada redimes bondad.

Llamada eres a morar en todo paradero,
pues tú haces noche en cada corazón,
no cualquiera te olvida; no un olvido sincero,
y quien capaz se muestre, ya perdió toda razón.

27 abr. 2008

Las ganas de follarte

Creo que estoy cayendo
pero no se dónde bien bien,
sé que viene del cielo esta pasión
que me hace enloquecer.

Sé que tengo miedo,
no sé si tú sientes lo mismo, mujer,
cabalgando en la lejanía
empuño letras para tenerte.

Pero que más da si todo sale mal,
si cada diez segundos tengo que empezar,
si por cada risa das eternidad
pero yo recibo el frío de un cristal.

Pero que mas doy si nada tengo ya,
todo lo que quería en la balanza está,
en un lado pesa el alma y la amistad,
y en el otro pesa las ganas de follarte.

Quiero estar contigo hasta que llegue el final,
quiero enamorarte, no aspiro a nada más.

Por eso mi vida te canto claro,
como la agüita del monte,
como todo lo que escondes.

Creo que estoy cayendo
pero no se dónde bien bien,
sé que viene del cielo esta pasión
que me hace enloquecer.


Pero que más da si todo sale mal,
si cada diez segundos tengo que empezar,
si por cada risa das eternidad
pero yo recibo el frío de un cristal.

Pero que mas doy si nada tengo ya,
todo lo que quería en la balanza está,
en un lado pesa el alma y la amistad,
y en el otro pesa las ganas de follarte.

5 abr. 2008

Vengo

Vengo buscando otro cuerpo,
buscando otro aliento
que me acune en mis desvelos.

Vengo porque no tengo tiempo,
para estarlo aquí perdiendo,
a 'solateras', en mi cuarto.

Vengo porque quiero verte,
porque quiero tenerte
y no perderte si despierto.

Vengo con las manos llenas
de caricias traicioneras
que se van con la primera.

Vengo a contarte que hay recuerdos
arañándome por dentro,
que quieren tenerte cerca.

Vengo con el único consuelo
de saber que tú, mi cielo,
me vas a pedir que vuelva.

Y vuelvo a perdir que me acaricies,
a decirte a la orejita
que me tengas de peluche.

Y así jugar a abrazarte por las noches,
quiero ser cosita suave,
acostumbrarte a que me roces.

Y disfrutar si me tienes en tus pechos,
si debajo de la manta
vamos directos.

Vengo sonriéndole a cualquiera,
dando palmas y silbando
por la calle mientras que ando.

Vengo persiguiendo a tus espaldas,
deseando cada curva
que se dibuje en tu falda.

Vengo con el único consuelo
de saber que tú, mi cielo,
me vas a pedir que vuelva.

Y vuelvo a perdir que me acaricies,
a decirte a la orejita
que me tengas de peluche.

Y así jugar a abrazarte por las noches,
quiero ser cosita suave,
acostumbrarte a que me roces.

Y disfrutar si me tienes en tus pechos,
si debajo de la manta
vamos directos.

13 mar. 2008

Un viaje

Despetaremos junto a la mañana
tras la noche que guardo para ti.
Nos querremos todo lo que venga en gana,
hazme saber si un día fui feliz.

Seguiré a mis pasos a dónde vayan,
que no me lleven, por favor, lejos de ti.
Hay veces que estoy en un laberinto
y la salida y la luz la tienes tú.

Junto al viejo mar, susurrando a mi barquita:
Vamos a zarpar del puerto de la melancolía.

Ya verás, alma tierna ya verás
lo que se oculta tras la luz del alba.
Te llevaré, yo juro que te llevaré
al lugar donde los cuerpos se aman.

Pistolera, disparaste a mi razón,
y la perdí, dejé que se esfumara.
Y ahora que ando sin voluntad
espero que me acojas, por siempre, en tu viajar.

por las olas olas de cariño, en tu viajar.
por las nubes y el cielo, en tu viajar.
por los mares y montañas...
en tu viajar.

Junto al viejo mar, susurrando a mi barquita:
Vamos a zarpar del puerto de la melancolía.

4 mar. 2008

La vida

Del tiempo atrás a los presentes marchitos,
la vida son momentos que no quieren volver,
pero que recuerdas, y son razón de estar vivo,
que los sientes y acaricias, sin poderlos ver.

Es la sal reposada en las orillas de la mente,
la calva en la cabeza que se acaba por pulir,
guarda todo lo que desaparecerá posteriormente,
cuando en pecho de gente, el corazón cese de latir.

La naturaleza te la da, tal que luego la retoma,
deja que te pierdas en sus parajes de alma bella,
marca un principio y final para seres y personas,
y acrecenta o decrece la pasión por las quimeras.

Mescolanza de sentimientos, refugios y explosiones,
morada interior, imaginación y sueños por descubrir,
es un finito sujeto a la identidad propia de unidades,
pero siendo un sinfín de trecho venido y por venir.

Controla nuestro tiempo, abanicándonos con segundos,
nos da temores, sonrisas, llantos, cargas y alivios,
nos ofrece libertad a cambio de salud y de lo más nimio
avanzando sin parar; reciclándose en los sinos del mundo.

16 feb. 2008

Mujer de un cualquiera (Blues)

Cuando la encontré estaba perdida.
¡No llores mujer!, ¡no llores mi vida!
cuando la encontré estaba perdida,
llorando y perdida.

No podía creer lo bonita que era,
su cara en la noche era luna gemela,
pero me contó que en su casa la pegan,
...ella es mujer de un cualquiera.

¿Te llevo a algún sitio?- pregunté sin reparo,
me dijo: 'No. Que los hombres sois malos',
pero al fin le canté y le encantó,
y a bailar la llevé, y bailó y bailó.
pero al fin le canté y a bailar la llevé....
...y fue la reina del baile.


Se encendió un cigarrillo y me dijo al oído:
'la pena se fue estando contigo'
yo me sonrojé y la miré
y luego besé su boca de miel,
yo me sonrojé y la miré y luego besé....
...su boquita de vicio.


Entonces entró en el local un mal bicho,
borracho iba yo, borracha ella, borracho aquel tipo.
Ella empalideció y me agarró y me susurró.
Ella empalideció y me agarro y me susurró...
...él es mi marido.


Tenía que salir a prisa y corriendo,
la cogí del brazo...¡Vámonos, cielo!
tiré una botella y le di en la frente
el tipo cayó en el suelo inconsciente,
"debe de estar muerto" supuso la gente
pero nos dio igual....
...y nos dimos el piro.

En las calles vacías, vagabundeando,
una chica guapa con un tipo raro,
en las calles vacías, vagabundeando,
estaba una chica con un tipo raro...
...él era un cualquiera, yo era un cualquiera...
Mujer de un cualquiera.

21 ene. 2008

Déjame

Yo esperaba sentatido a que se fuera el Sol,
tú querías que nada cambiara de ayer,
pero todo se escapa y el mañana llegó
con la cara sucia y no lo quise ver.

Cerré mis ojos en contraindicación,
y alumbré sentimientos a falta de color,
y ahora que sólo veo lo que hay dentro de mí,
me encontré con tu cara y me eché a sonreír.

Y me eché a sonreír...

...porque me viene a la mente los latidos de miel
que alocadamente dejaste en mi piel,
se me inundan los labios del agua de tu ser,
se acongoja mi estima por dejarte perder.

Y abrí mis ojos y te volví a encontrar,
creí soñarte pero eras de verdad,
besé tu boca y me noté volar,
me elevaste y no te pienso soltar.

Y ahora por las nubes volamos tú y yo
viendo como sube el nivel de amor,
lo más sorprendente fue ver que los dos
eramos como niños riendo sin razón.

Y agité mis alas y me dejé llevar,
yo feliz te miraba, tú mirabas al mar,
era tan pequeño bajo nuestros pies,
que me sentí crecer.

Y déjame ver como crecen de tu ombligo
los geranios,
deja que la primavera se haga cargo
de encontrarte para que duermas un lecho,
hecho de rosas y jazmín.

Permíteme que estreche en mis brazos el
calor de mil veranos,
que te sienta cerca para cuando acuda el frío
dormir en tu lecho,
entre tus pechos y flores.