5 jul. 2006

Sureño

Sobre la tierra pura
y toda su inmensidad.
Con soberbia y segura,
comparte felicidad.

Bajo las frescas tardes,
que airean ventanales.
Viento de callejones.
Barrios con luz de Soles.

Los platos con sus tapas
plenas en apetito,
a su lado la 'Alhambra',
el rebujito o tinto.

El fervor de la alegría
los mantiene siempre alegres,
a toda su buena gente:
paisanos de Andalucía.

Siendo como huéspedes
en este hotel de lujo,
libres, sin más paredes
que las que dan su embrujo.

Con lágrimas en ojos,
si en retornar me empeño,
me marcho entre sollozos,
por sentirme sureño.