27 abr. 2008

Las ganas de follarte

Creo que estoy cayendo
pero no se dónde bien bien,
sé que viene del cielo esta pasión
que me hace enloquecer.

Sé que tengo miedo,
no sé si tú sientes lo mismo, mujer,
cabalgando en la lejanía
empuño letras para tenerte.

Pero que más da si todo sale mal,
si cada diez segundos tengo que empezar,
si por cada risa das eternidad
pero yo recibo el frío de un cristal.

Pero que mas doy si nada tengo ya,
todo lo que quería en la balanza está,
en un lado pesa el alma y la amistad,
y en el otro pesa las ganas de follarte.

Quiero estar contigo hasta que llegue el final,
quiero enamorarte, no aspiro a nada más.

Por eso mi vida te canto claro,
como la agüita del monte,
como todo lo que escondes.

Creo que estoy cayendo
pero no se dónde bien bien,
sé que viene del cielo esta pasión
que me hace enloquecer.


Pero que más da si todo sale mal,
si cada diez segundos tengo que empezar,
si por cada risa das eternidad
pero yo recibo el frío de un cristal.

Pero que mas doy si nada tengo ya,
todo lo que quería en la balanza está,
en un lado pesa el alma y la amistad,
y en el otro pesa las ganas de follarte.

5 abr. 2008

Vengo

Vengo buscando otro cuerpo,
buscando otro aliento
que me acune en mis desvelos.

Vengo porque no tengo tiempo,
para estarlo aquí perdiendo,
a 'solateras', en mi cuarto.

Vengo porque quiero verte,
porque quiero tenerte
y no perderte si despierto.

Vengo con las manos llenas
de caricias traicioneras
que se van con la primera.

Vengo a contarte que hay recuerdos
arañándome por dentro,
que quieren tenerte cerca.

Vengo con el único consuelo
de saber que tú, mi cielo,
me vas a pedir que vuelva.

Y vuelvo a perdir que me acaricies,
a decirte a la orejita
que me tengas de peluche.

Y así jugar a abrazarte por las noches,
quiero ser cosita suave,
acostumbrarte a que me roces.

Y disfrutar si me tienes en tus pechos,
si debajo de la manta
vamos directos.

Vengo sonriéndole a cualquiera,
dando palmas y silbando
por la calle mientras que ando.

Vengo persiguiendo a tus espaldas,
deseando cada curva
que se dibuje en tu falda.

Vengo con el único consuelo
de saber que tú, mi cielo,
me vas a pedir que vuelva.

Y vuelvo a perdir que me acaricies,
a decirte a la orejita
que me tengas de peluche.

Y así jugar a abrazarte por las noches,
quiero ser cosita suave,
acostumbrarte a que me roces.

Y disfrutar si me tienes en tus pechos,
si debajo de la manta
vamos directos.