23 nov. 2006

Arrasando

El silencio de la oscuridad
camufla tus sombras,
como si de tesoro fugaz
se trataran tus curvas.

Un destello y todo cambia.
Un cerrojo de par en par
deja abierta, a toda vía,
tu infinito por ocupar.

Traspiés sin huellas,
manchas de blanco impoluto.
Heridas de aire abiertas
para dejar entar al futuro.

En mente tengo parajes encantados
con sus luces de humedad candente,
donde sentirme embelesado
con placer igual al 'no perderte'.

Para que querría mi nuevo cielo yo,
si no para colorearlo a chispas.
Volátiles hadas que danzan ante ojos,
fértiles promesas de 'sin ti moriría'.

Pero aún distantes tras tanto,
sigo triste pero volando
con alas que arden el viento,
quemándolo todo; arrasando.